Innovar para no quedar en el olvido

 

La digitalización del mercado de seguros es un hecho, día a día más compañías optan por innovar, crecer y ser competitivas en el mercado. El cambio socioeconómico, cultural y ambiental tienen un papel fundamental a la hora de definir las necesidades crecientes de los potenciales clientes. ¿Innovar o quedar obsoleto? Esa es la cuestión.

La nueva era digital está transformando las necesidades de la sociedad y de las empresas, hoy en día el gran avance de las tecnologías ha desempeñado un papel fundamental en el crecimiento ya sea de las compañías como de sus recursos humanos, generando una compleja competencia de mercado y un aumento en la sofisticación de la gestión de riesgos. La adición de valor agregado permite conocer las necesidades de manera precisa, contribuyendo a una mejora del diseño de productos, junto con una mejora interna de la compañía hacia sus empleados y empleadores, perfeccionando las estrategias de ventas para direccionar los servicios hacia aquellos potenciales consumidores.

En el ámbito del seguro la globalización es un factor clave, permitiendo aumentar la competitividad en el mercado, y exigiendo a cada uno de los eslabones de la cadena del mercado asegurador a innovarse. En otras palabras, adaptarse a los cambios con un correcto análisis de los riesgos que conlleva la implementación de nuevas tecnologías, pero con cierta creatividad a la vez. El talento de comprender mejor la cadena de valor y la creación de nuevos productos en el sistema económico, es el factor clave para relacionar la innovación, competitividad en el mercado y el crecimiento, ya sea económico como el incremento de ideas que en el corto plazo permitan conocer mejor las necesidades de los consumidores para poder mejorar los servicios que se brindan.
La competitividad en el mercado se conjuga con el poder de venta y la calidad de productos o servicios que se lancen a la sociedad, es decir, comprender las necesidades sociales hoy forma parte de uno de los pilares del éxito. Teniendo en cuenta el contexto socioeconómico y cultural, las necesidades fueron mutando, permitiendo la creación de nuevos productos y la implementación de nuevos servicios debido principalmente a la digitalización. Hoy hablamos tanto de Fintech como de Insurtech, términos que fueron ganando terreno en muy poco tiempo y que implican la fusión de Finance (Finanzas) o Insurance (Seguros) y Technology (Tecnología). Estos términos definen tanto al sector que aglutina a los bancos como a las compañías de seguros tradicionales, a las empresas tecnológicas y a las startups que utilizan las nuevas tecnologías para crear nuevas formas de ofrecer los productos y brindar servicios dentro del sector, siendo la competitividad el factor fundamental para no ser desplazado del mercado.

El estallido de los millennians se asocia a la revolución tecnológica y el creciente interés asegurable promovido por el internet de las cosas y la inteligencia artificial, siendo hoy la digitalización el factor más relevante para innovar. Se puede notar que el Insurtech ha comenzado a invadir al mercado de seguros a nivel global, generando nuevas alternativas de servicios tales como los trámites que se pueden realizar de manera online, ya sea para contratar un seguro como para la denuncia de un siniestro, hoy lo inmediato y simple es de gran valor ya sea para los consumidores como para cada uno de los actores que intervienen en el mercado. El e-commerce es una de las alternativas que más se evalúa en el mercado, siendo de fácil acceso y rápida contratación. A su vez, herramientas tales como aplicaciones o software que permitan la recolección de datos a nivel macro, conforman una gran base de datos que facilita la predicción de siniestros y el cálculo mismo de la prima. El entrecruzamiento de los datos consolida un proceso fundamental no sólo para facilitar y agilizar las tareas administrativas sino para la lucha contra el fraude, tema sumamente relevante en la actualidad, y que se encuentra en constante crecimiento.

Una alternativa por la que optan es la inteligencia artificial, por ejemplo en la atención de los consumidores las 24 hs que permite un intercambio fluido entre el PAS o la propia compañía de seguros y el potencial cliente, herramienta que suma a la hora de evaluar opciones, siendo hoy la inmediatez uno de los factores más relevantes para optar por un seguro u otro. Viendo del lado del oferente un motor de búsqueda permite ahorrar tiempo y captar a aquellos potenciales clientes con mayor practicidad y eficacia.

Un claro ejemplo en el seguro automotor consiste en que a nivel mundial permitió la aparición de diversas startups que aglomeran la información, ya sea de la forma de conducir, las zonas donde se conduce y principalmente quién es el conductor del vehículo para poder así cotizar el seguro automotor de manera precisa y establecer una prima acorde a la forma de manejo del automóvil. Se dice del poder de la información, quién cuenta con la misma puede optar por una manera de cotizar (en este caso) o categorizar al vehículo y al conductor de acuerdo a su historial siniestral. En adición, el avance propio de la tecnología a nivel automotriz también juega un rol relevante a la hora de determinar no sólo el riesgo, sino la seguridad integral del propio vehículo, destacando el claro papel que tiene a la hora de analizar la siniestralidad. La automatización de los vehículos no sólo genera soluciones sino también disyuntivas ¿ante una colisión, la compañía de seguros del tercero se hará cargo de los gastos del vehículo autónomo?, ¿qué cubriría una posible cobertura de seguros? Algunas preguntas que surgen del propio avance tecnológico que en el mediano plazo se deberían contestar.

A nivel mundial, los cambios climáticos también juegan un papel crucial en las necesidades que generan la creación de nuevos productos o la modificación de cómo brindar un servicio, la digitalización no fue producto sólo del avance tecnológico sino de la alternativa de disminuir el uso de papel. La inclusión de nuevos ítems en las pólizas de seguros tales como inundación, sismos o granizo, no fue sólo producto del contexto social, sino también ambiental. El interés que posee una persona sobre un determinado objeto expuesto a cualquier tipo de riesgo (en este ejemplo un riesgo climático) es lo que determina que se pueda asegurar.

Volviendo a hacer hincapié en el análisis propio de las innovaciones, es importante poner en la balanza las oportunidades y amenazas que transige el cambio mismo. Como oportunidades, cabe evaluar la captación de nuevos clientes y agilidad en las tareas. Siendo la principal problemática que se plantea con el avance de la tecnología, el temor o desconfianza de los propios actores involucrados, debido al miedo de que sus trabajos se encuentren en jaque, siendo los PAS unos de los eslabones afectados para la captación de nuevos clientes. Por tal motivo, es fundamental evaluar la iniciativa de adaptarse al mercado y analizar la captación de clientes estratégicos que permitan la continuidad, competitividad y crecimiento.

En otras palabras, innovar es crear, crecer, competir, fortalecerse y mejorar; las compañías hoy en día deben animarse a un cambio o simplemente a profundizar sus ideas y objetivos, siendo conscientes del riesgo que conlleva y de las posibilidades de plantarse a la sociedad con mayor firmeza y decisión.