Jubilación estatal o seguro de retiro

Comencemos con una pregunta abierta

¿La jubilación es una responsabilidad del estado o de las personas?

Seguramente habrá en el lector diferentes respuestas, pero tratemos de desandar el tema.

Desde mediados de los años 60 el régimen jubilatorio argentino venía presentando problemas de financiamiento, situación que se fue profundizando con la informalidad laboral, la evasión impositiva y el envejecimiento poblacional hasta alcanzar su pico a mediados de los años 80.

En el año 1987 nacen las compañías de retiro cómo un complemento a la jubilación.

La reforma previsional de 1994 (Ley 24.241) se trataba de un régimen de carácter mixto, ya que se combinaban dos sistemas, uno administrado por el Estado y otro por las AFJP y las Compañías de Seguro de Retiro. 

Hacia fines del año 2008 se eliminó el sistema de capitalización administrado por las AFJP y unificó con el sistema previsional en el régimen público de reparto.

Cuando uno ve la realidad del sistema jubilatorio argentino claramente se nota que necesitamos una alternativa teniendo en cuenta que para el cálculo se toma la remuneración promedio de los últimos 10 años del trabajador/ra a la edad jubilatoria (60 años para las mujeres y 65 años para los hombres) que lamentablemente no es en la mayoría de los casos la mejor foto.

Algunos datos: 

  • Las personas en relación de dependencia se jubilan con un haber promedio entre el 40% y el 60% de su última remuneración, el trabajador independiente con la jubilación mínima y el trabajador con sueldo hoy mayor a $ 100.000 con el haber jubilatorio máximo.
  • El 70% de los jubilados hoy cobran entre 1 y 2 haberes mínimos.
  • El 64% de las personas dependerán de sus hijos o bajarán su nivel de vida en la etapa jubilatoria.
  • Se necesitan 5 aportantes activos para pagarle a 1 pasivo. Y hoy tenemos 1.4 aportantes activos para hacer frente al pasivo, claramente «No» alcanza ya que hablamos de un «Sistema Solidario»
  • La expectativa de vida cuando se armó el sistema en el año 1904 era de 50 años. En el año 1966 pasó a 65 años y hoy es de 76 años. Sin dudas hay que revisarlo.
  • La situación previsional en cuanto a los fondos administrados, no alcanza el fondo de fluctuación.
  • El 40% de la población activa trabaja informalmente.
  • La jubilación está topeada por lo tanto la formula no refleja la realidad que debe cobrar un jubilado.
  • Algunos empleadores retienen a sus empleados el aporte jubilatorio del 11% y NO lo transfieren al ANSES. 

Si a estos datos le sumamos que la expectativa de vida aumentó porque” nuestros viejos» o la «tercera edad» cuándo cumplían los 65 años era la última etapa de la vida, ya no es más así pues apareció la «cuarta edad» personas con 80 años o más, lo que hace más imperfecto el sistema de jubilación actual.

La realidad hoy es que el seguro de retiro pasa a ser la única alternativa que tenemos los argentinos para gozar de una vejez digna y no padecer la jubilación estatal que nos tiene como rehén trabajando hasta el final de la vida en lugar de disfrutar esa hermosa etapa.

El concepto es generar un plan de ahorro privado en el que la persona puede elegir entre un abanico de compañías especializadas en el tema, la moneda del contrato, el aporte deseado, la edad de retiro y renta a percibir.

El seguro de retiro es la alternativa perfecta y consta de 2 momentos, la etapa de ahorro o activa en donde se realiza aportes mensuales a una cuenta individual a la cual le aplicarán una rentabilidad que la misma está garantizada permitiendo hacer retiros parciales o totales de los fondos con quitas o penalidades  y una etapa de renta o pasiva, porque se llegó a la edad de retiro estipulada,  en donde ya no se puede retirar el fondo porque se empieza a cobrar las rentas pudiendo establecer diferentes tipos según la necesidad del asegurado en ese momento.

Hay opciones de rentas que puede elegir el asegurado.

1) Vitalicia normal: desde el retiro hasta su fallecimiento.

2) Vitalicia extendida a un 3ero: se designa a otra persona que recibirá la renta al fallecer el asegurado.

3) Vitalicia Garantizada o Programada: donde recibe la renta por un período previamente determinado y si fallece el asegurado se continúa pagando la misma a un beneficiario hasta que finalice el periodo.

En los seguros de retiro el asegurado debe designar beneficiarios por si fallece en la etapa activa, la compañía de seguros indemnizará con el fondo acumulado al momento del hecho.

Y ante una invalidez total y permanente del asegurado antes de la edad pautada de retiro, percibirá el fondo acumulado.

Para finalizar podemos también mencionar el beneficio impositivo que tiene el asegurado, otro buen argumento de venta si los hay en este momento de presión tributaria en donde la contratación de estos productos le ayuda a deducir de la base imponible del impuesto a las ganancias y de esta manera hacer más aliviado el gravamen.

En una Argentina que históricamente fue imprevisible, lo mejor que nos puede pasar es planificar un ingreso previsible para nuestra jubilación.