Telemática: La herramienta para “Pricear” que está llegando

 

Estamos en una época donde la información está a la orden del día, donde se realizan estudios de Big Data en prácticamente todos los rubros para definir todo tipo de aspectos.

Desde las publicidades que llegan a nuestros exploradores de internet según los sitios que revisamos en la web, hasta las variaciones de precios de las aerolíneas según ofertas, demanda y visitas en sus Webs.

Finalmente ha llegado, de menor complejidad -pero con una enorme cantidad de datos a procesar para transformarla en información de calidad-, una herramienta similar al mundo del seguro, y en principios al ramo automotor: Telemática.

Telemática es un concepto tan sencillo desde lo teórico que puede resumirse muy brevemente:

A través de un dispositivo que se les conecta a los vehículos y recopila información, el asegurado según su comportamiento al conducir y la cantidad de tiempo que lo utiliza recibe descuentos/recargos en la tarifa.

Algo que puede resumirse en un par de líneas desde la teoría deviene en modelos de mayor complejidad en la práctica: Una magnitud de datos enorme, los cuales deben, mediante procesos más o menos complejos transformarse en información que sea determinante a la hora de ponerle un precio (y por qué no limitaciones de suscripción) a los riesgos que la compañía posee en cartera.
El dispositivo transmite varios datos en tiempo real imposibles de recopilar en forma tradicional y, mediante una gran cantidad de riesgos, una base robusta estadísticamente que puede utilizarse para «pricear».

La información puede transmitirse desde una vez por hora (prácticamente irrelevante), hasta una vez cada 3, 5 o 10 segundos, relevando muchísimos datos para su posterior análisis (Un vehículo reportaría 1200 filas de datos en una hora de recorrido).

Algunos de los datos que pueden recogerse se pueden agrupar en 3 tipos bien diferenciados:
1) Variables de Fuerzas G:
– Aceleraciones.
– Frenadas.
– Giros o cambios de carril.
2) Variables de Manejo:
– Revoluciones por minuto.
– Velocidad.
– Distancia y duración del viaje.
– Tipo de ruta y zona.
3) Variables Temporales:
– Manejo Diurno/Nocturno.
– Horario (Pico o no pico).
– Durante la semana o fin de semana.

Si bien es posible que no todas las variables (hay una larga lista que no fueron enumeradas) sean relevantes a la hora de darle una tarifa a un vehículo, muchas de estas pueden terminar siendo vitales a la hora hacerlo.

A su vez, variables que hoy en día la mayoría de las aseguradoras utilizan pueden ser corregidas, reemplazadas o complementadas por variables recopiladas por este dispositivo.

Un claro ejemplo de corrección es la zona donde se declaró el riesgo que puede ser bien distinta a la zona en la cual conduce, aquí podría corregirse y/o ponderarse según la zona donde transite. Otro claro son variables declarativas, como por ejemplo “kilómetros/año”, “cochera”, entre otras; que se basan en una declaración del conductor y difícilmente sea fidedigna.

Un tercer ejemplo, quizás de reemplazo, es la edad, donde muchas veces se “castiga” a las personas más jóvenes por sus hábitos de manejo ya que en forma conjunta si resultan ser más propensos a siniestrarse que personas con más edad, pero no hay dudas que lo que se castiga finalmente es su comportamiento frente al volante y, en este caso, podrían castigarse los que realmente tienen mal comportamiento. Incluso castigar a las personas mayores que también conducen con una conducta similar.

Muchas de estas variables, que son recogidas en una cotización/emisión de póliza pueden ser corregidas, reemplazadas o incluso complementadas por alguna/varias de las variables que son recolectadas por este sistema, y que finalmente pueden arribar a una técnica para definir el precio con mejoras considerables, buscando siempre, darle el precio más justo a cada riesgo.

Por el lado del asegurado también podría tener aceptación.

¿Quién nunca escucho una frase del estilo: “En el seguro me están matando, yo manejo bien y nunca tuve un choque” o “Yo ni uso el auto y me cobran igual que alguien que lo usa a diario”?
Esto dejaría en evidencia ambas afirmaciones, y si realmente lo que se plantea es correcto, su tarifa se reduciría en casos en un porcentaje más que considerable. Qué más quisiera una aseguradora que tener un vehículo asegurado en una cochera 28/29 días al mes.

A su vez, podría disponibilizarle al asegurado no solo el recorrido de su auto en los últimos días, semanas y meses; hacer comentarios vía una aplicación sobre cuál es su comportamiento de manejo y como podría mejorarlo para reducir su cuota de seguro e incluso consejos de seguridad vial.

En fin, hay un sinnúmero de beneficios de aplicar esta técnica en el ramo automotor, aunque queda todavía ver como impactarlo de cara a un mercado que puede ver esto como una violación a su privacidad, e incluso con un beneficio económico para el asegurado, este prefiere prescindir de este tipo de servicios.

Actualmente telemática existe en varios países, incluyendo el nuestro, pero no en forma masiva. Se puede decir que está en una especie de “periodo de prueba” en el cual, si una empresa decide entrar con un fuerte volumen de riesgos, tornará antiselectivas a las otras que deberán, más temprano que tarde, obtener dicha tecnología para tornarse competitivas.

Se necesitará tiempo y esfuerzo para que el mercado se vea inmerso en una técnica que, sin lugar a dudas, permitirá a las aseguradoras cobrar a cada asegurado lo más correctamente posible.