Bienvenidos a la era de los datos

La emergencia sanitaria y el aislamiento social han generado la aceleración de la digitalización en todos los procesos productivos. Las empresas fueron obligadas a implementar el teletrabajo de manera brusca y a sumarse a la digitalización de sus canales de contacto con el consumidor final, ya sea de ventas como de atención al cliente. Más allá del panorama actual que estamos viviendo, totalmente anormal y particular, los procesos de digitalización resultan complejos de planificar. Brindar una solución tecnológica acorde a las necesidades de la sociedad, materializarla y que realmente sea efectiva no es una tarea simple ni rápida pero sí necesaria.

Existe una gran diferencia entre la revolución industrial y la revolución que estamos viviendo ahora, la digital. En el primer caso se trató de un proceso lento que transformó nuestro planeta en casi 100 años, y la era digital lo va a transformar “todo” en tan solo 50 y con mucha más contundencia. La transformación digital llegó para quedarse, día a día surgen nuevas tecnologías, nuevas formas de conectarse con el mundo y nuevas formas de vivir. Quien no se adapta a dichos cambios queda fuera del circuito económico. 

Algunos especialistas hablan de la era digital como la era de la información; hoy los datos constituyen el corazón de las empresas, con los cuales se toman decisiones. Los líderes del mercado reconocen el valor de contar con mejores datos para mejorar la calidad de la toma de decisiones, de esta forma se “suman” a la revolución digital, siendo la digitalización la manera más eficaz de manipular, corregir, analizar y proyectar comportamientos específicos. 

De acuerdo a un informe publicado por The Financial Times, el 76% de los lectores están de acuerdo en que el uso de información tiene una influencia cada vez mayor en la toma de decisiones de la alta dirección. Ahora… los datos ya sean internos como externos se recolectan de diversas formas, muchas veces las empresas no perciben el potencial de la propia data. Es aquí donde surge la importancia de contar con herramientas que le permitan al usuario recolectar información de manera simple, ya sea mediante el uso de una aplicación, reportes en formato Excel o un software en particular. En todos los casos, se almacenan para ser “digeridos” y procesados para luego contar con datos finales y limpios. 

En este punto cabe destacar la figura de los líderes de los datos, personas que trabajan en relación de dependencia o no, que cuentan con el manejo de la información de manera tal que permite la visualización de manera específica, detallada y precisa. La inteligencia de mercado ayuda a las empresas a comprender las necesidades de sus clientes, acelerar su crecimiento y adaptarse rápidamente a entornos cambiantes. En tiempos de crisis, como el actual, quienes tienen dominio de los datos, son quienes atraviesan la tormenta más fortalecidos. En la era digital, el aprovechamiento de los datos puede marcar la diferencia entre estar un paso adelante o un paso atrás de la competencia. 

Ahora bien, el mercado asegurador está mutando, mejor dicho se encuentra en vías de adaptación de la era digital. Gracias a los nuevos recursos y a los cambios de consumo de los clientes, las compañías de seguro cuentan con medios atractivos y beneficiosos para lograr el acercamiento entre todos los eslabones de la cadena del mercado. De esta manera, se fueron generando posibilidades de acceso, reducción de costos,  contacto mucho más estrecho y fundamentalmente.. personalizado. Hoy la personalización es un punto primordial en el mercado asegurador, contar con pólizas a la medida del usuario es inmensamente valorado, ya sea por quienes construyen los indicadores y tasas, como por quien brinda el servicio. La transformación se está generando con la modificación en los hábitos de las personas, la venta y la experiencia ofrecida se tendrá que adaptar a la forma en que los clientes quieren comprar y ser atendidos. Actualmente, la importancia de la “experiencia” del cliente a lo largo de toda la cadena de valor de los seguros, es crítica. 

Si bien en áreas como el procesamiento de reclamaciones y el análisis de clientes se están implementando este tipo de innovaciones tecnológicas, se encuentra un mayor potencial en la capacidad de utilizar la información creciente de la economía digital, para mejorar el diseño y precio de las coberturas. Aquellas compañías equipadas y preparadas para abordar este problema tendrían una ventaja significativa. Ofrecer productos y servicios que satisfagan las expectativas de una generación de consumidores emergentes digitales, junto con la fijación de precios de riesgo de manera eficaz y precisa, es una ventaja realmente interesante. 

En estos tiempos inseguros, todo aquel que busque la manera de “sacar a flote” a su organización debe seguir el camino que dictan los datos. Son ellos quienes lideran todos los aspectos de la estrategia de recuperación después de una crisis, porque si se comprende cómo obtener la información necesaria, cómo usarla para orientar los resultados y cómo ajustarla en función al planeamiento, las decisiones que se tomen serán mucho más eficaces y eficientes. 

Para concluir, me parece muy oportuno mencionar que los datos tienen valor sólo cuando se procesan, transforman, proyectan de manera adecuada y precisa, teniendo acceso a la información de manera indicada, en el lugar indicado y en el momento indicado. Este es el momento de planificarlo y porque no ejecutarlo. ¿Están preparados para sumergirse en la era de los datos? Si es así, bienvenidos.