El día después

Siempre habrá un día después. La pandemia será controlada, terminará la cuarentena, habrá una cura o una vacuna, pero desde lo económico

¿Cómo será el día después? ¿Cómo se habrá modificado el mundo y Argentina? ¿Qué traumas y cómo se modificarán las costumbres y las relaciones personales? ¿Cómo esto afectará al sector de seguros y especialmente al mercado de garantías?

Luego de varios años de no crecimiento, déficits fiscales altísimos, endeudamiento para financiarlos (interno y externo), balanzas comerciales deficitarias hasta 2019 y la economía estresada, llegamos a un cambio de gobierno que aceleró la caída, desde el momento mismo que se conocieron los resultados de las  PASO (Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias) en agosto del 2019 y antes de ver cuál sería el nuevo plan económico más allá del default técnico, que ya había ocurrido con el reperfilamiento de algunos de los vencimientos. Nos sorprende la  pandemia de coronavirus o covid-19, que a partir de finales de marzo 2020 nos sumerge en una cuarentena de las actividades, distanciamiento social y restricciones para moverse, sumado a un mayor default  selectivo, de todos los bonos en dólares, emitidos bajo ley argentina, es decir es la suma de todos los miedos.

Los que me conocen, saben que me dedico a los seguros de garantías hace más de 35 años. Es decir, he visto, vivido y me ha tocado tomar decisiones en muchos momentos de crisis e incertidumbre; desde escenarios hiperinflacionarios, recesivos, a crisis regionales (efecto tequila, o la crisis de las hipotecas sub prime), incluyendo la profunda crisis del 2001 y la salida de la convertibilidad, hasta la crisis actual. Y siempre hubo un día después aunque, obvio, hubo consecuencias.

Hoy, desde lo económico, nos preocupa la caída abrupta de las actividades en algunos sectores tendiente a cero como los hoteles, las aerolíneas, el turismo, y otras actividades muy afectadas. Y esto puede llevar a la ruptura de la cadena de pagos; el gobierno está tomando medidas para morigerar el impacto, pero por lo que mencioné antes, tiene un margen de acción muy acotado, y con muchos riesgos. Para muchos las medidas económicas parecen insuficientes … siempre ante tal panorama parecerán insuficientes … o plantean la falsa dicotomía, salud vs economía.

Cuáles son los escenarios para el día después, qué podemos esperar:

Lo obvio:

1- Todos seremos un poco más pobres.

2- La actividad rebotará, pero no será igual en todos los sectores de la economía.

3- Volverá la teoría del esfuerzo compartido.

4- El PBI (Producto Bruto Interno) tendrá una caída muy importante, en un plazo muy corto.

5- El tele trabajo o trabajo a distancia, o Home office, los e-cheques, la firma digital y los TAD (trámites a distancia), llegaron para quedarse. 

Las dudas:

1- ¿Qué pasará con los contratos de trabajo? donde la mayoría de los convenios colectivos son de la década del 70.

2- La CGT qué priorizará ¿La defensa del empleo y creación de puestos de trabajo, o el ingreso de los trabajadores que permanezcan con empleo?

3- ¿El gobierno y sus funcionarios harán su parte en el esfuerzo compartido?

4- Hay que ver qué pasa con el mercado financiero, y cuáles serán las normas que lo regularán dictadas para este momento excepcional para dinamizar y poner en marcha la economía.

5- El tele trabajo, los expedientes digitales, la firma digital ¿Habrán llegado para quedarse definitivamente?

6- ¿Quiénes podrán resistir mejor el golpe recesivo?

La economía, que es una ciencia social, se trata de los incentivos o desincentivos, que marque el gobierno, y las decisiones que miles de personas toman de manera independiente a diario, que conforman tendencias y se las llama decisiones de mercado, ya sea de consumo, de inversión, de moda, etc. Es decir, que para tener una hipótesis sobre lo que puede ocurrir el día después, es imaginar cómo actuará el argentino y el gobierno en materia económica, durante la pandemia o a partir del día después. Es muy difícil imaginarlo, saberlo es imposible, ya que también sabemos que esas decisiones, se ven influenciadas por la comunicación. Hoy padecemos de una infodemia, ya sea del estado, privados, o simplemente FAKE NEWS. Habrá que estar atentos a los actos del gobierno, la mass media, redes sociales, influencers, etc., que pueden generar tendencias. En el pasado, hemos visto que la mayoría adoptan estrategias, del tipo egoístas “de sálvese quien pueda” o tal vez el gobierno, con el ejemplo, el dictado de normas y el actuar responsable de los comunicadores, pueda lograr actitudes más solidarias de manera más masiva. Habrá que ver.

Y esto ¿cómo afecta el mercado de seguros?

Obviamente la producción en términos reales caerá, Este año habrá menores  ventas de autos y motos, de bienes durables en general; disminuirá la mano obra ocupada, y por ende el consumo en general, con lo cual hay que poner mucha atención a los gastos fijos. Es probable que la venta por Internet ocupe un espacio mayor, sobre todo en los productos masivos; habrá un mayor estrés sobre los precios y tasas, y esto presionará al canal tradicional de PAS. La digitalización, las pólizas digitales, la firma digital y los trámites sin papel se potenciarán.

¿Y al mercado de seguros de garantías?

En el mercado de garantías que  venía teniendo un ajuste, ya que es una rama donde la siniestralidad está muy marcada por la macroeconomía, los balances anuales cerrados a junio 2019, como también los semestrales cerrados en diciembre 2019, nos mostraron que el mercado de seguros de caución tuvo pérdidas técnicas.

En general creo que se verá una fuerte baja en términos reales en la obra pública y privada, sobre todo en el primer semestre del año, con un fuerte aumento de los conflictos en los contratos, ya que la pandemia es un hecho fortuito o de fuerza mayor (Los casos fortuitos son imprevisibles; los casos de fuerza mayor, inevitables), que son causas de exoneración de cumplimiento en los contratos, pero que seguramente las partes, salvo que acuerden y compartan el esfuerzo, dirimirán en tribunales las diferencias.

Los gastos administrativos presionarán a las compañías por los efectos inflacionarios y la puja salarial, el tele trabajo, la optimización del uso del espacio físico en las oficinas, las pólizas digitales y los procedimientos digitalizados, se incrementarán exponencialmente y el reaseguro entrará posiblemente en una etapa de endurecimiento.

El análisis de los efectos de las consecuencias de la pandemia como un hecho fortuito, que podría llevar a incumplimientos contractuales masivos, puede ser un escenario posible

Si lo analizamos, lo que podría suceder por mercados que consumen seguros de garantías, puedo imaginar: 

En el mercado de obra pública / privada

Si bien es un fuerte impulsor de muchas industrias (hierro, cemento, insumos eléctrico, electrodomésticos, cerámicos y terminaciones, carpintería, etc) y el gobierno hará con seguridad un esfuerzo importante en su reactivación, dentro de los límites de lo posible y arriesgando una mayor inflación, es de esperar una baja importante de la actividad respecto de períodos anteriores. Sin grandes obras públicas de infraestructura nuevas, y con una serie de obras pequeñas distribuidas a lo largo del país, tanto en el ámbito de la salud, obras de infraestructura local, escuelas y viviendas, para dinamizar las economías locales, la inversión privada está muy atada al financiamiento, por lo que creemos que caerá.

En el mercado de garantías aduaneras

Es de esperar una caída debido a una fuerte pérdida del consumo y de la actividad industrial, que es una gran consumidora de insumos y repuestos. Ésta tal vez sea compensada por las sucesivas devaluaciones, y su impacto en las sumas aseguradas.

En el mercado de garantías de alquileres

Se verifica una caída del volumen de contratos debido a las restricciones en las mudanzas, y las postergaciones de los vencimientos por decreto. Habrá una mayor conflictividad por la posible caída del empleo y el atraso salarial, pero creemos que, como en 2002, primará la estrategia del esfuerzo compartido; porque departamentos en conflicto con desalojos suspendidos o vacíos con  altos costos de expensas e impuestos, no es negocio para ninguna de las partes. También entendemos que tal vez el mercado se depure de las empresas que ofrecen fianzas civiles o que dicha actividad sea regulada.

En el mercado de garantías judiciales

Las contrataciones aumentarán, por la mayor conflictividad laboral y las consecuencias derivadas de la solidaridad laboral del art. 30 de la ley de contrato de trabajo y por la búsqueda de soluciones en las interpretaciones contractuales, frente los casos de hecho fortuito o fuerza mayor.

En el mercado de garantías profesionales

Entrarán en una meseta, por la caída de la actividad, con algunas sombras en el mercado de agencias de turismo y turismo estudiantil.

En los mercados de garantías ambientales

No creemos que se adhieran nuevas provincias ni actividades por lo que se mantendrá estable con alguna caída de las tasas, que se compensará con el aumento de sumas.

En resumen 

El día después será difícil, un verdadero desafío; las compañías y productores deberán poner lo mejor de sí para capear el temporal, mirando el futuro con optimismo, utilizando al máximo la creatividad y empatía y estando muy atentos a lo que un mercado, que será definitivamente diferente, comenzará a demandar tecnologías, digitalización y adelantos en términos de contratos que no imaginamos aún como el home office y la conectividad.

Los PAS deberán prestar atención a sus costos, asociándose para tener menos y logrando una mayor escala y atomizar la Inversión en tecnología. Esto a través del esfuerzo de poner énfasis en el control de dichos costos, así como también de los gastos y buscando nuevos nichos sub o desatendidos.

Hildo Cuffia